La mayoría absoluta del PP en el Senado ha rechazado hoy por 130 votos en contra, 100 a favor y 10 abstenciones, la moción socialista defendida hoy en el Pleno para dignificar el trabajo de 30.000 personas, el 80% mujeres, que trabajan en el manipulado y confección de productos hortofrutícolas en la provincia de Almería, y que llevan año y medio negociando su convenio colectivo.
La senadora por el PSOE de Huelva, María Eugenia Limón Bayo, que ha intervenido en el turno de portavoces, ha recordado que son las mujeres las que “sostienen la calidad y la competitividad con un salario que no está a la altura de ese esfuerzo”, pero que, si algo ha cambiado, “ha sido gracias al Gobierno de Pedro Sánchez”.
“La política ha cambiado la vida de estas mujeres, porque la subida del salario mínimo interprofesional no es un debate ideológico: es una realidad tangible, es pasar de la precariedad a la dignidad”, ha enfatizado. “Hoy muchas mujeres trabajadoras también de las fresas de Huelva cobran más, viven menor y tienen más autonomía. Y esto no es relato, estos es nómina, esto son frigoríficos llenos y menos angustia al final de mes”, ha subrayado la senadora socialista.
Qué modelo de campo queremos
Limón ha recordado al PP que votó contra la subida del Salario Mínimo Interprofesional y que el Gobierno andaluz de Moreno Bonilla “se alineó con esa posición”. “Por lo tanto, menos lecciones porque aquí no basta con decir que se defiende el campo, sino qué modelo quieren para el campo: uno basado en salarios bajos u otro como el que defendemos nosotros, con derechos y dignidad”, ha señalado.
La senadora del PSOE ha enfatizado que en muchos casos hablamos de mujeres migrantes “que sufren una doble vulnerabilidad”. “Esto no va de competencias”, ha añadido en alusión a la recurrente actitud del PP de convertir cada moción socialista en una exigencia al Gobierno de la Nación, “esto va de si estamos al lado de las trabajadoras o miramos para otro lado”.
“Sin igualdad no hay progreso ni hay justicia. Hoy tienen una oportunidad de oro: la de rectificar, la de posicionarse en el lado correcto de la historia. Nosotros vamos a estar al lado de las mujeres y al lado de su dignidad”, ha concluido.
La iniciativa partía del reconocimiento del peso estratégico del sector agroalimentario almeriense, uno de los principales motores económicos de Andalucía y referente internacional, cuya competitividad se sostiene, en gran medida, sobre el trabajo de miles de mujeres que desempeñan funciones esenciales en la cadena de valor.
Encargado de defender la moción, el senador por Almería, Antonio Martínez, ha asegurado que “no es una moción que vaya contra nadie”, pero “si hoy presumimos, tanto dentro como fuera, de buenos datos tanto de exportación como de facturación ha sido también gracias a las reivindicaciones del sector del manipulado, que no pueden ser más razonables”.
Entre ellas, un salario justo, una jornada con un mínimo de horas para dar estabilidad laboral, turnos con horarios fijos para facilitar la conciliación “porque no es de recibo que las trabajadoras se enteren de su horario laboral la noche antes a las 11 o las 12 de la noche a través de un mensaje en un grupo de WhatsApp”.
Propone además impulsar un programa de prevención de riesgos laborales con enfoque de género y también recuperar el plus de antigüedad que se perdió en 2010.
Más de un 30% de las trabajadoras son de origen extranjero
Se trata de un sector muy feminizado donde un elevado número de trabajadoras (el 30%) es de origen extranjero, que pueden encontrar mayores dificultades para acceder a información sobre sus derechos laborales, a la representación sindical o a mecanismos de denuncia frente a situaciones de abuso o discriminación para que el desarrollo económico vaya acompañado de justicia social, cohesión territorial e igualdad efectiva.
De ahí que Martínez haya ironizado: “Aquí, señorías de la derecha, nos olvidamos de la prioridad nacional, porque hay que doblar el lomo durante nueve, diez o más horas a un ritmo frenético, sin levantar la cabeza de la cadena, sin hablar con nadie”, y ha añadido: “Lo que no queramos para nosotros, señorías, tampoco lo queramos para ellas. Es un principio básico de la democracia, de la dignidad y de la vida cotidiana”.
Actualmente el sector se caracteriza por la concentración en categorías laborales peor remuneradas, la temporalidad, la parcialidad involuntaria y la existencia de una brecha salarial asociada tanto a la clasificación profesional como a los complementos retributivos

