El parlamentario andaluz por el PSOE de Huelva y portavoz de la Ejecutiva Provincial, Enrique Gaviño, ha anunciado que llevará a la próxima semana al pleno del Parlamento de Andalucía “la grave y dramática situación laboral y asistencial provocada por el cierre de la cafetería del Hospital Infanta Elena”.

Así lo ha manifestado, -tras reunirse días atrás con la plantilla afectada a la que hoy ha acompañado en la concentración a las puertas del hospital con motivo de la huelga indefinida-, “ante la situación límite que viven tanto los trabajadores como los usuarios del Hospital Infanta Elena tras el cierre de la cafetería y la dejadez de la Junta de Andalucía en la gestión del servicio”.
De hecho, el conflicto se remonta a abril de 2023, cuando la empresa concesionaria Marhan, que gestionaba la cafetería, entró en concurso de acreedores y la gerencia del hospital, para dar una supuesta tranquilidad a la plantilla, contrató a una nueva empresa, Tria Caferum.
“Sin embargo, lo que se prometió como una solución de transición hasta sacar una licitación, en apenas cuatro meses se convirtió en una pesadilla. Y, hasta hoy, los trabajadores sufren el impago de dos nóminas y arrastran años de retrasos salariales, mientras la empresa actual acumula una deuda con la Seguridad Social que supera los 700.000 euros”, ha señalado el parlamentario socialista.

“Lo más grave, -ha subrayado Enrique Gaviño-, es que la gerencia del hospital era plenamente consciente de este problema financiero, ya que las cuentas donde se ingresa el dinero de las guardias estaban embargadas y había quejas de los propios trabajadores. A pesar de conocer esta insolvencia, la administración ha dejado pasar más de un año antes de lanzar una nueva licitación”.
El parlamentario onubense ha reseñado que “la enorme deuda acumulada por Tria Caferum hace que el pliego sea inviable, ya que cualquier empresa que quiera optar al servicio debe subrogar no solo a la plantilla sino, también, la deuda con la Seguridad Social, lo que ha provocado, como consecuencia de esta dejadez administrativa, que ninguna empresa privada quiera asumir el riesgo”.

“Todo ello está acarreando graves consecuencias, ya que un total de 21 trabajadores y trabajadoras se enfrentan al despido tras décadas de servicio; la mayoría cuenta con una antigüedad media de 20 años y hay casos de empleados que llevan 38 años vinculados al hospital. Estas personas se quedan ahora en la calle sin que la gerencia haya movido un dedo para blindar su futuro laboral”, ha lamentado.
Enrique Gaviño ha advertido de que “el problema trasciende lo laboral y se convierte en un drama para los usuarios, ya que el Hospital Infanta Elena es un centro de referencia para pueblos de la provincia situados a más de 45 minutos de distancia y no existe ningún establecimiento de hostelería a menos de cinco kilómetros. Al cerrar la única cafetería disponible, deja desamparadas a las familias de los pacientes, obligadas a depender exclusivamente de máquinas de vending que no cubren las necesidades básicas de nutrición ni ofrecen el confort necesario durante las largas esperas hospitalarias”.

Además, el parlamentario socialista ha subrayado que el cierre ha generado “un caos organizativo dentro del hospital, porque el personal de guardia ha perdido su comedor y ahora las comidas deben prepararse en la cocina central del centro, lo que ha provocado un aumento considerable de la carga de trabajo para el personal de cocina, sin que la Junta haya reforzado la plantilla con un solo contrato nuevo”.

“Del mismo modo, ante la falta de un espacio habilitado, los sanitarios se están viendo obligados a comer en la biblioteca. Una situación surrealista que obliga a los médicos residentes, que necesitan silencio para estudiar sus tesis o realizar trabajos científicos, a convivir con el trasiego de platos y cubiertos, degradando tanto las condiciones de descanso del personal como la calidad del entorno académico del hospital”, ha espetado.
Por todo ello, Enrique Gaviño exigirá en el Parlamento andaluz soluciones inmediatas. “La Junta no puede mirar hacia otro lado mientras se destruye empleo, se degradan los servicios públicos y se maltrata a quienes sostienen nuestro sistema sanitario”.

